La Atención al Cliente

Hay empresas que no le dan la importancia que merece al trato de sus empleados con respecto a sus clientes.

En uno de los cursos que recibí sobre atención al cliente, recuerdo que me hablaron de la importancia de la primera impresión. Fue entonces cuando recordé lo que me había pasado hace unos días en una tienda de pintura:

Cuando entré, solo estaba la encargada de la tienda. No había ningún cliente más. Tardaron en atendernos cuando entramos, como si tuviese algo más importante que hacer. Cuando se acercó a nosotros le pedimos un catálogo de colores. Ella cogió uno de los catálogos y lo tiró tal cual encima de la mesa. Nos dijo: miradlo y me decís. En ese momento la verdad es que me dieron ganas de irme, pero decidí dar una segunda oportunidad. Cuando ya llevábamos un rato, la señora se acercó para indicarnos los precios, qué colores nos vendrían mejor, y cuántos botes necesitaríamos según nuestros metros cuadrados. Es decir, pasó casi de tirarnos el folleto a la cara, a ser bastante amable. Finalmente compramos las pinturas en su tienda, puesto que nos dio varias explicaciones que nos vinieron muy bien para poder pintar nosotros mismos.

Tienda

Cuando salí de la tienda me pregunté entonces qué había pasado. Es decir, probablemente la señora estaba teniendo un mal día, quizá tenía algún problema personal grave, o quizá era su forma de ser. Fuera como fuese, el caso es que la primera impresión fue nefasta.

Es por eso que es importante tener una buena actitud siempre con los clientes. Al fin y al cabo a nosotros nos interesa vender y que el cliente quede contento, ¿no?

Tanto si somos los dueños de la empresa (el cliente nos genera ganancias) como si somos empleados (nos interesa que la empresa gane para que pueda pagarnos), debemos poner especial atención al trato que damos al cliente desde que entra por la puerta de nuestro comercio (en nuestro caso desde que accede a la página web) hasta después de haber comprado nuestro producto (servicios post venta). Incluso, aunque no lo haya comprado (imagen de empresa).

Y es que debemos plantearnos ¿cómo me gustaría que me tratasen a mí? Para poder dar un buen servicio.

Es importante que las empresas prioricen estos aspectos, puesto que no cuesta nada tener una sonrisa para con el otro. Esto nos servirá tanto en el lugar de trabajo, como en nuestra vida personal.

En Los Cesteros intentamos dar el mejor servicio al cliente. Ahora que, muchas veces seguro que nos equivocaremos, por eso nos gusta que nos hagan críticas constructivas; ayudan a mejorar. 

Estaremos encantados de escuchar tus sugerencias en el siguiente correo: sugerencias@loscesteros.com

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